Debido al asesinato del comandante de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), José Luis Soladana Ortiz, vecinos y clientes de un Oxxo se alarmaron al pensar que dentro de un auto encontrarían un cuerpo en descomposición.La realidad fue otra, ya que despúes de que los vecinos llamaron a emergencias solicitando ayuda, la policía movilizó a mas de 20 elementos, asi los agentes se dieron a la labor de verificar el crimen, cuando al abrir la cajuela del pointer estacionado en la tienda de conveniencia, descubrieron los cuerpos descompuestos de dos inocentes plumíferos.
Los cuerpos permanecieron en el lugar por dos días,con el olor característico, hizo pensar a los vecinos que lo que había dentro del automóvil era un ser humano.
Todo regresó a la normalidad, pero quien sufrió las consecuencias fue el dueño del auto, que por no contar con los papeles que lo acreditaran como dueño (tarjeta de circulación, placas y distintos números de serie en el auto), fue llevado a la dirección de Tránsito en calidad de detenido.