Las estadísticas en el INEGI están cambiando constantemente ya que en el 2006 se calculaba que había 10 mil personas viviendo en asentamientos irregulares, ahora se tienen registros según José Elías Ruiz Simón , director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado que son más de 60 mil.
Los problemas que generan en las zonas irregulares son varios, desde falta de servicios como luz, agua, drenaje hasta el mismo control por parte de las autoridades ante el aumento descomunal de los asentamientos.
Estas personas realizan excavaciones en su desesperación por obtener agua, y hacen pozos que a la larga podrían perjudicar su salud, por la contaminación de mantos freáticos, al realizar sus necesidades al aire libre, los contaminan y los olores fétidos empiezan a afectar a la población. Además que saben que el agua que emana de estos pozos no esta procesada, podría decirse que están utilizando aguas negras para su uso.
Al mismo tiempo se han detectado pérdidas de presión del agua, por fallas y fugas al tratar de hacer conexiones ileales que no están bien realizadas.
Ruiz Simón, hace un llamado a las autoridades que tomen cartas en el asunto, y resuelvan el problema, para impedir que la próxima generación de cancunenses tenga que padecer por problemas de salud.
El director de Aguakán, Juan Mateos Iñiguez, menciona que es no es fácil controlar el robo de los servicios, ya que las zonas en donde se encuentran son de difícil acceso y la pérdida económica no es cuantificable.
Los problemas que generan en las zonas irregulares son varios, desde falta de servicios como luz, agua, drenaje hasta el mismo control por parte de las autoridades ante el aumento descomunal de los asentamientos.
Estas personas realizan excavaciones en su desesperación por obtener agua, y hacen pozos que a la larga podrían perjudicar su salud, por la contaminación de mantos freáticos, al realizar sus necesidades al aire libre, los contaminan y los olores fétidos empiezan a afectar a la población. Además que saben que el agua que emana de estos pozos no esta procesada, podría decirse que están utilizando aguas negras para su uso.
Al mismo tiempo se han detectado pérdidas de presión del agua, por fallas y fugas al tratar de hacer conexiones ileales que no están bien realizadas.
Ruiz Simón, hace un llamado a las autoridades que tomen cartas en el asunto, y resuelvan el problema, para impedir que la próxima generación de cancunenses tenga que padecer por problemas de salud.
El director de Aguakán, Juan Mateos Iñiguez, menciona que es no es fácil controlar el robo de los servicios, ya que las zonas en donde se encuentran son de difícil acceso y la pérdida económica no es cuantificable.