El Diplomado de Tiempo Compartido, ofrecido por la Universidad Anáhuac, se presentó un programa de actividades referido al giro de la ventas de esta actividad comerciar, con la participación de Carmen Carballido, directora del ventas de Westin Vacation Ownership, Dawn Eonomou, Shermi Fuller, Steve Schwartz, todos ellos parte de su equipo.
En México, los tiempos compartidos datan de la década de los 80, cuando empezaron a comercializarse proyectos como en el Sol Melía, y en Cancún en el Club Internacional.
Lo que hace factible el “Tiempo Compartido” es que los ingresos son constantes para el desarrollador y para la comunidad, un intercambio importante para la economía del lugar, con ganancias para todas las partes. Hoy en día, el 60% del hospedaje en Cancún tiene relación con el sector de tiempo compartido.
En Quintana Roo, se cuenta con la Asociación de Clubes Vacacionales (ACLUBA), liderada por la Lic. Cortés ,donde se regulan legislaciones para garantizar su efectividad existen leyes y reglamentos que protegen al usuario, y en donde se especifican las responsabilidades del desarrollador y/o operador, lo que aunado al nivel de satisfacción del cliente por una mayor calidad en el producto ofrecido, ha propiciado su enorme crecimiento.
Es así, que grupos como Cristal, Milton, Omni, Melía, Marriot, Regina Sheraton, y Palace han apostado por este tipo de actividades, que les generan pagos adelantados seguros por parte de los usuarios, donde en muchas ocasiones los mismos usuarios no hacen uso de éstos.
Una definición del término la refiere como una actividad turística en que la función principal del desarrollo o proyecto, es vender anticipadamente espacios vacacionales a través de membresías, en las cuales se especifican el periodo, tipo de uso, unidad y capacidad de cada intervalo, para ser disfrutados durante un número determinado de años ( que dependen del término de cada cadena , hotel o proyecto) con capacidad para dos, cuatro, seis, o más personas.
La directora , mencionó que no hay competencia en relación con el hospedaje en hoteles y la venta de tiempos compartidos, porque al venir el cliente con el hospedaje pagado su presupuesto más grande, con ello gasta en restaurantes, centros comerciales, tours, y propinas que activan a la economía local.
De esta manera una persona que usa el tiempo compartido gasta aproximadamente 1600 dólares, por semana. Además de mencionar, que los clientes buscan calidad, seguridad, garantía de reservación, y el estar situados en un lugar de alta demanda.
Cancún ocupa uno de los primeros lugares de destinos turísticos, detrás de Florida y Hawai, una competencia fuerte en materia tiempos compartidos. Aunque dice, los turistas siempre buscan el calor humano que caracteriza a nuestra gente, y comenta”Aquí tenemos la combinación de la modernidad con las zonas arqueológicas, además de las actividades del mar”.
En México, los tiempos compartidos datan de la década de los 80, cuando empezaron a comercializarse proyectos como en el Sol Melía, y en Cancún en el Club Internacional.
Lo que hace factible el “Tiempo Compartido” es que los ingresos son constantes para el desarrollador y para la comunidad, un intercambio importante para la economía del lugar, con ganancias para todas las partes. Hoy en día, el 60% del hospedaje en Cancún tiene relación con el sector de tiempo compartido.
En Quintana Roo, se cuenta con la Asociación de Clubes Vacacionales (ACLUBA), liderada por la Lic. Cortés ,donde se regulan legislaciones para garantizar su efectividad existen leyes y reglamentos que protegen al usuario, y en donde se especifican las responsabilidades del desarrollador y/o operador, lo que aunado al nivel de satisfacción del cliente por una mayor calidad en el producto ofrecido, ha propiciado su enorme crecimiento.
Es así, que grupos como Cristal, Milton, Omni, Melía, Marriot, Regina Sheraton, y Palace han apostado por este tipo de actividades, que les generan pagos adelantados seguros por parte de los usuarios, donde en muchas ocasiones los mismos usuarios no hacen uso de éstos.
Una definición del término la refiere como una actividad turística en que la función principal del desarrollo o proyecto, es vender anticipadamente espacios vacacionales a través de membresías, en las cuales se especifican el periodo, tipo de uso, unidad y capacidad de cada intervalo, para ser disfrutados durante un número determinado de años ( que dependen del término de cada cadena , hotel o proyecto) con capacidad para dos, cuatro, seis, o más personas.
La directora , mencionó que no hay competencia en relación con el hospedaje en hoteles y la venta de tiempos compartidos, porque al venir el cliente con el hospedaje pagado su presupuesto más grande, con ello gasta en restaurantes, centros comerciales, tours, y propinas que activan a la economía local.
De esta manera una persona que usa el tiempo compartido gasta aproximadamente 1600 dólares, por semana. Además de mencionar, que los clientes buscan calidad, seguridad, garantía de reservación, y el estar situados en un lugar de alta demanda.
Cancún ocupa uno de los primeros lugares de destinos turísticos, detrás de Florida y Hawai, una competencia fuerte en materia tiempos compartidos. Aunque dice, los turistas siempre buscan el calor humano que caracteriza a nuestra gente, y comenta”Aquí tenemos la combinación de la modernidad con las zonas arqueológicas, además de las actividades del mar”.